A Decir Verdad Espacio de reflexión histórica y política

24Ago/173

Subsidios: las cifras de Schiaretti para meter a Cambiemos en el brete

Por Adrián Simioni

Juan Schiaretti ya tiene en su escritorio el detalle de los subsidios nacionales a servicios públicos que privilegian a Buenos Aires. Según las planillas del gobernador, son 92.394 millones de pesos que, en el último año y medio, el Gobierno nacional volcó sobre porteños y bonaerenses por encima de lo que les hubiera correspondido si el gobierno de Cambiemos tratara por igual a todos los demás ciudadanos del país, que viven en los restantes 22 distritos.

Es la primera piedra de una guerra de cifras que promete ocupar buena parte de la campaña electoral hasta octubre. Unión por Córdoba apunta a poner en un brete a los cordobeses de Cambiemos, que deberán dividirse entre su apoyo al gobierno de Mauricio Macri y la defensa de la equidad fiscal.

Schiaretti trae esta cifra a cuento porque la gobernadora de Buenos Aires y figura clave del macrismo, María Eugenia Vidal, fue a la Corte Suprema a reclamar que se anule el tope legal al llamado Fondo del Conurbano que cede una parte del Impuesto a las Ganancias a Buenos Aires. Vidal tiene grandes argumentos. Ese fondo, que se había armado para compensar a Buenos Aires por su escasa porción de la coparticipación impositiva, termina siendo ultrabeneficiario para las demás provincias, dado que lo que excede al tope que se dispuso años después de crearse el fondo, se reparte entre los demás gobernadores. Es el origen del drama.

Schiaretti dice que, si se elimina el tope, y Provincia de Buenos Aires (PBA) recupera la totalidad del Fondo del Conurbano, entonces Córdoba dejará de recibir un monto que este año será de 7.000 millones de pesos. El gobernador cordobés también ha sostenido que él entiende el argumento de Buenos Aires porque es cierto que esa provincia se perjudica en la coparticipación y necesita ser compensada, pero que entonces hay que incorporar a las cuentas otro enorme beneficio que recibe la provincia de Vidal: los monumentales subsidios a servicios públicos que la Nación vuelca básicamente sobre Ciudad de Buenos Aires (Caba) y el conurbano bonaerense, los veintitantos partidos de esa provincia que rodean a la Capital y que aloja a un cuarto de la población del país.Los 92 mil millones de los que habla Schiaretti vienen envenenados, como siempre sucede en las discusiones políticas, en particular si se dan en tiempos electorales.

Segundo, el monto total de los subsidios nacionales disminuyó levemente. Según la planilla de El Panal, las subvenciones que van Caba y PBA equivalieron a junio a sólo 35 por ciento de las que fueron allí en todo 2016 (también se achicaron las que van al resto del país, que equivalen al 27,1 por ciento). Si el año termina con una reducción general de subsidios, el monto absoluto en beneficio de Buenos Aires (y por ende el dinero a considerar en el toma y daca que propone Schiaretti) también disminuirá.

Tercero, los métodos administrativos y contables de la Nación hacen imposible distinguir cuánto dinero de esos subsidios privilegian a los porteños (7% de la población argentina), cuánto a los habitantes del conurbano (25% del país aproximadamente) y cuánto a los bonaerenses del interior (14% aproximadamente).

Es obvio que casi todo va a porteños y a conurbanitas, porque los subsidios que desde siempre privilegian a esa zona (y que en 12 años el kirchnerismo agrandó hasta un récord) terminan yendo ahí porque la Nación administra en forma directa servicios públicos que en otros distritos están a cargo de gobernadores e intendentes.

Entonces, cuando llega la hora de poner la cara para decidir aumentos tarifarios de servicios públicos como la distribución eléctrica, el agua, el transporte de media distancia o el colectivo urbano, a gobernadores e intendentes no les queda otra que dar aumentos. En cambio, los presidentes pueden apelar al enorme presupuesto nacional para “bancar” los servicios públicos de esa área.

En ese marco, el beneficio en exceso de 92 mil millones de la que habla Schiaretti no distingue entre Caba, conurbano y el resto de Buenos Aires. Pero, suponiendo que los subsidios beneficien a porteños y bonaerenses por igual, entonces el “exceso” puede repartirse: 78 mil millones fueron a bonaerenses en este último año y medio y 14 mil millones fueron a porteños en el mismo lapso.

Y, en el primer semestre de este año, 25 mil millones fueron a bonaerenses y 4.600 millones fueron a porteños.

¿Los bonaerenses terminarán 2017 con privilegios en subsidios extraordinarios por 50 mil millones (25 mil millones del primer semestre multiplicados por dos)?

Tal vez sea esa la cifra a considerar y no los 92 mil originales de los que habla el gobernador.

¿Cuáles son los subsidios más inequitativos? El peor es sin duda el del agua. Buenos Aires está sobre uno de los estuarios de agua dulce más grande del mundo mientras buena parte de la población del resto del país bebe agua con arsénico. Pese a eso, la Nación financió a la ineficiente y sospechada de corrupción Aysa (la distribuidora de agua del Gran Buenos Aires que estatizó el kirch­nerismo) con más de 21 mil millones de pesos en el último año. Equivale al 14 por ciento de todo el dinero recibido en subvenciones por las 22 provincias restantes para todos los servicios públicos.

El peor segundo es el subsidio a los ferrocarriles de pasajeros, por la sencilla razón de que él único lugar en el que existen es Gran Buenos Aires. Los demás miran de afuera. En el último año y medio fueron 47 mil millones de pesos, según el excel de Schiaretti.

Uno podría pensar que el privilegio de los trenes se compensa con las subvenciones al transporte colectivo, un servicio más extendido en el país. Pero no. Según Schiaretti, los colectivos de Caba y PBA recibieron en un año y medio 37.800 millones, un 30 por ciento más de lo que les hubiera correspondido si la Nación hubiera brindado un subsidio per ­cápita igual al que volcó en el resto del país.

Menos inequitativos o casi equitativos son los subsidios a la electricidad y al gas.

Fondo del Conurbano

El otro cálculo clave de esta pelea pasa por saber cuánto recibiría la Provincia de Buenos Aires si se elimina el tope al Fondo del Conurbano, como pide María Eugenia Vidal ante la Corte. Para el año pasado, la cifra equivale a unos 43 mil millones de pesos, según los funcionarios de Juan Schiaretti. Y para el primer semestre de este año serían unos 25 mil millones. ­Estas cifras son inferiores –o cuando mucho parecidas– a los subsidios nacionales en exceso que recibe la Provincia de Buenos Aires al ser privilegiada en este rubro por el Estado nacional. Por ende, tenderían a compensarse.
Fuente: La Voz del Interior
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Comentarios (3)
  1. Creo que esto hay que analizarlo con sumo cuidado. Schiaretti es un pésimo administrador del dinero que los cordobeses pagamos en impuestos altísimos, pero eso no quita que los privilegios que los argentinos les pagamos a quienes viven en la ciudad más rica y sus alrededores, son obscenos y constituyen una verdadera estafa de la que somos víctimas. Costó más de medio siglo de guerra civil y ríos de sangre vencer la ambición porteña de dominar al país y darnos una constitución federal, de la que Buenos Aires no quiso participar. Nuestra complacencia con el centralismo, que decimos condenar pero en la práctica apoyamos (sobre todo los peronistas), nos ha llevado a este absurdo de costear, al precio del retraso y la pobreza de muchos de nuestros conciudadanos, los lujos y las extravagancias de la ciudad que vive a nuestras expensas. No defiendo a Schiaretti, que es indefendible, y creo que Macri está llevando al país por una senda correcta, pero en esto los cordobeses debemos defender a Córdoba y exigir a nuestros legisladores que lo hagan, sin importar a qué partido pertenecen.

  2. Sin dudas, es un tema de fondo este del reparto inequitativo de los recursos generados por todos; como también lo es, y más de fondo aún, el nefasto y anacrónico centralismo porteño que desde siempre ha violado al régimen federal de gobierno, declamado en la Constitución Nacional. Pero no es casual que el tema pretenda instalarse justamente en tiempos preelectorales. Y creo que el enfrentamiento que persigue el Gobernador Schiaretti con el gobierno nacional, como estrategia electoral, ya mostró sus pésimos resultados para las huestes del peronismo local en las PASO; resultado que espero – como esperanza – que se confirme y agrave. Por otro costado, para que el Gobernador hable de fondos y administración con autoridad moral, debería previamente explicar su controvertida gestión como Interventor Federal de Santiago del Estero, nunca esclarecida; y más cerca en el tiempo, en plena actualidad, de la forma escandalosa en que dilapida recursos públicos en promocionar su propia persona, a su esposa y a su partido político, ultrajando el principio republicano de la publicidad de los actos de gobierno.-

  3. Referirse honradamente, al monopolio de las regalías del puerto por parte de Buenos Aires, y las riquezas de la producción nacional, obligaría a una revisión hacia las profundidades de la historia. Los hombres de la capital solo han hecho lo que naturalmente todos harían, aprovechar un recurso natural. Pero yendo a lo actual, me hacen sonreír los avatares del Sr. Presidente, que obligado por razones de oportunismo político, se ve obligado a practicar el populismo, conducta que no limitarán las elecciones de Octubre, porque el tiempo sigue como un río, llevándose las barquitas por donde él quiere. De todo surge, que nuevamente estamos condenados a elegir lo menos peor. Como también condenados a sufrir la nausea que provoca una ya histérica propaganda, cuyo costos crecerán exponencialmente hasta Octubre.


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